A tres horas de Bogotá, en Tibacuy, los turistas pueden interpretar el papel de nativos, en un plan lúdico y ecológico. Para ser ‘Indígena por un día’, hay que jugar a ser panche: vestirse, caminar, bailar y pelear como ellos. Además, el recorrido por su territorio, 4.000 hectáreas del cerro, se hace a pie.